Nuevo empate del Celta en Balaídos ante el Recreativo, que dejó escapar los 3 puntos en los últimos 5 minutos. Partido serio, pleno de entrega y decisión, del Celta, que se adelantó en la segunda mitad con un gol de Trashorras, pero sufrió, de forma inmediata, la  expulsión de Papadopulos y el acoso del Recre. Los celestes resistieron y las fuerzas se igualaron al final, pero acabaron encajando a balón parado. Una vez más, los vigueses fueron superiores y merecieron una victoria que se le escapó de manera increíble. El Celta salió dominador, con ganas y empuje. Llegaba con decisión arriba, aún a costa de dejar espacios atrás que los onubenses trataban de aprovechar en cada robo. Los vigueses, muy motivados, concienciados de la importancia del choque, pudieron marcar a los 10 minutos con un gran lanzamiento de falta de Trashorras que se estrelló en el larguero. Apenas asomaba el Recre, alguna contra esporádica siempre bien neutralizada por Falcón. Los celestes seguían intentándolo sin desmayo, y sin fortuna en el área, zona que visitaban con gran asiduidad. El dominio era muy claro, como el repliegue visitante, que dificultaba las triangulaciones célticas, aunque no impedía las buenas llegada de los locales.

Tras la reanudación, gran combinación, con una doble pared, entre Cellerino y Trashorras y el de Rábade colocó el cuerpo pegado al palo izquierdo. Gran gol merecido, del Celta. Y justo después, giro brusco en el encuentro. Papadopulos vio dos amarillas en unos pocos minutos. La primera justa, la segunda, increíble. El Celta se quedaba con diez a falta de más de media hora, afrontaba 30 minutos de intenso sufrimiento cuando tenía el partido controlado, ganado. El Recreativo empató a balón parado a falta de cinco minutos, jarro de agua fría, varapalo para el Celta, que, de nuevo, tenía el partido controlado cuando encajó en una jugada aislada. Una nueva victoria que se le escapa al Celta en los últimos minutos, y a seguir luchando para salir de la zona de abajo.

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